galleticas! que ricooü!

galleticas! que ricooü!
y no saben como huelen... pruebeN!

Piriápolis.

La conclusión es que realmente no conocía Piriápolis para nada. No solo porque no lo había recorrido (no lo conocía en su extensión) sino que además tenia una idea completamente distinta de lo que realmente es.
Piriápolis tiene “dos caras”: la cara que se ve desde la playa y la que se ve desde adentro. Que en realidad es una cara sola, pero su funcionamiento es complejo y no lo entiendo, por eso simplifico, separo, distingo...
Tiene dos realidades funcionando en paralelo: la cotidiana y la casual. Y creo que nosotros esta vez vimos la cotidiana, o por lo menos no vivimos la situación del verano lleno de turistas, con mucho movimiento etc...
Recorriendo tuve la oportunidad de hablar con personas que habitan todo el año y la realidad es otra con respecto a la idea que yo tenia. No se en realidad que idea tenía, no se que me imaginaba: “Piriaaaáapolis” si siempre lo había visto desde afuera...

Según Feliciano (40 años aprox.) la ciudad necesita actividades que se realicen todo el año, para la gente que vive ahí, en cambio para Irma y Norma (mas de 60) no hay que cambiar nada. Cada uno según su edad y condición (trabajador, jubilado) vive las cosas de distinta manera. Y quizás lo que unos buscan es de lo que otros huyen...

También me llamo mucho la atención el tema de los contrastes “naturales”, la topografía: impresionante, ir caminando por las calles entre los cerros, subir, bajar, el horizonte, ver el mar, no verlo...
Y ni hablar de la desintoxicación del aire por favor! Creo que nuestros pulmones agradecieron haber estado ahí respirando aire puro aunque sea un día...

chatarrrrra!

chatarrrrra!
material+humedad+sol=colorrrrrr